Sostenemos un contexto de continuo aprendizaje, tanto individual como colectivo, integral, transformativo y experiencial. Reconocernos en lo Natural y espontáneo, ser el silencio eterno que es cada momento. Escucharnos, estudiarnos y cultivarnos desde adentro hacia afuera, entendiéndonos en relación con el Uno y con el Otro, danzando entre la luz y la oscuridad, aurificándonos para compartir frutos y semillas nativas de consciencia, Amor y cuidado.


Somos la continuación de los antiguos y la semilla de los que vendrán, sembrando una cultura integral en tierras y corazones fértiles en el Kumanday


Padre Volcán, gran artesano, la más alta cima de nuestros territorios.

Hermana ladera en la vertiente de Kum, la cual recibe su excitada fumarola y lo acoge en un lecho de amores.

Por ser manantial, vientre que nutre, pozo, cántaro que riega y comparte su energía.
