

Hoy hablan de nosotros como Selva Humeda Subandina asociada al Orobioma Andino Cordillera Central. Nos reconocen como un espacio de vida en continua regeneración y restauración, refugio de muchas especies nativas, endémicas e incluso en peligro de extinción en un área periurbana donde amenazan la expansión urbana, los monocultivos de pino, eucalipto y aguacate, así como la actividad agropecuaria convencional. Al norte de la ciudad de Manizales – Yrrua – protegemos laderas perimetrales y taludes, las estrellas hídricas que nos abarcan, y aportamos con aguas y aires limpios a las microcuencas de la quebrada El Popal y de Río Blanco y Olivares, afluentes de la gran Cuenca del Río Chinchiná.


Cuidamos y compartimos nuestras semillas, saberes, experiencia y conocimiento, a través de la educación popular, nativa, y complementaria, para la pervivencia de esta y las siguientes generaciones. Fomentamos un ambiente cálido, integral, que abraza lo individual y comunitario, donde nos reconocemos parte y co-laboradores de la Naturaleza, cumpliendo nuestro papel como humanidad, no como el centro, sino como parte de un gran tejido. Laboramos para que este tipo de iniciativas y centros de aprendizaje se repliquen y germinen por el territorio, en el campo y la ciudad, y en los corazones de las gentes.
Gracias por leernos y conocernos. Si sientes contribuir a nuestra labor, conoce como hacerlo en este enlace
